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Very Ape de Nirvana, más argentina que el Mate
GRANDES HISTORIAS DE GRANDES CANCIONES
Por Ezequiel Ponce
Publicado en 30/11/2025 13:35 • Actualizado 30/11/2025 13:47
Historias De Canciones

Hay canciones que nacen en un estudio, pero su verdadera historia empieza mucho antes, en un instante que parece insignificante y que luego se vuelve inevitable. Very Ape, la pista número seis de In Utero, es una de esas canciones: breve, furiosa, directa. Sin embargo, detrás de ese minuto y medio de energía comprimida hay una historia que conecta a Nirvana con Argentina, con Los Brujos, con un riff que cruzó océanos y con una noche que marcó a Kurt Cobain más de lo que muchos fanáticos imaginan. Que una canción grunge pueda sentirse, en algún hilo invisible, “más argentina que el Mate” no es una exageración: es un reconocimiento de cómo la música viaja, se mezcla y se transforma en otra cosa.

 

El recital de Nirvana en Buenos Aires no fue un concierto más. Fue caótico, tenso, impredecible. Una prueba de fuego para Cobain, que llegó ya cargado de presiones internas y externas. Pero lo que terminó de desestabilizarlo ocurrió antes de que él siquiera subiera a tocar. Una banda soporte de mujeres fue chiflada e insultada por parte del público. El machismo explícito, la burla, el maltrato: todo eso cayó como una bomba emocional en Cobain, reconocido por su postura y su sensibilidad extrema. A partir de ese momento, su actitud cambió. No fue indiferencia: fue enojo, frustración, decepción.

 

 

Y justo después de ese mal clima, subió otra banda soporte: Los Brujos. Energía frenética. Estética salvaje. Un sonido que mezclaba punk, psicodelia y ritual. Y ahí estaba Kanishka, un tema completamente distinto a cualquier cosa que Kurt hubiera escuchado antes, un mantra repetitivo sostenido por un riff rítmico casi hipnótico. Ese riff quedó grabado en la memoria de quien siempre escuchaba con obsesión, y poco después apareció transformado en Very Ape.

 

Cobain siempre escribió desde la contradicción, la ironía y la crítica, y en Very Ape aparecen referencias que parecen dialogar con esa noche en Argentina y con la canción de Los Brujos. Uno de los primeros versos dice: “Tomé el orgullo de un rey de la literatura”. Esa línea, que despliega una mezcla exquisita de poesía y metáfora, puede leerse como un guiño sutil: el “rey” no es otro que Kanishka, aquel emperador que da nombre a la canción argentina. Cobain transforma la música en literatura, toma la idea de algo ya existente y la convierte en un acto creativo completamente nuevo. Es una frase que resume miles de interpretaciones posibles en un instante: orgullo, apropiación simbólica, homenaje inconsciente y juego poético con la historia que escuchó horas antes.

 

 

Luego aparece otro verso que profundiza la ambivalencia de la canción: “Si alguna vez necesitás algo, no dudes en pedírselo a otra persona primero. Estoy muy ocupado actuando como un ingenuo… La línea se despliega como un enigma poético, cargada de ironía y puede interpretarse de muchas maneras: un reflejo de la ingenuidad, un guiño a la posibilidad de tomar prestado algo que ya existe, un consejo velado, un pensamiento que se mezcla con la furia contenida de la música , un como dijo Jesús, haz lo que digo y no lo que yo hago”.; . La frase invita a imaginar teorías, a buscar conexiones, a sentir la tensión entre lo que vivio y lo que escuco en Argentina . Y después viene el verso que parece resonar con el espíritu de toda la noche: “Tengo que verlo, todo estaba acá primero”, constatación de que nada surge en el vacío, que las ideas viajan, se transforman y reaparecen con nuevos nombres, nuevas voces y nuevos contextos.

 

Muchos músicos y testigos han señalado el parecido rítmico entre Kanishka y Very Ape. No es un calco ni una copia literal; es un pulso compartido, una vibración que se filtra en la composición y que, combinada con la rabia de esa noche, con la frustración ante el machismo del público y con la energía ritual de Los Brujos, se transforma en algo único: un riff que contiene ecos de una ciudad lejana y de una banda local.

 

La fuerza de Very Ape no reside solo en su sonido, en su ataque a la masculinidad tóxica o en su breve duración, sino en cómo condensa en su interior una noche : insultos, chiflidos, furia, inspiración, coincidencia y reverencia velada. En esas pocas frases, en ese riff que vibra como un puente invisible, queda guardada la memoria de una influencia cruzada, de un instante que pudo haber pasado desapercibido y terminó dejando huella en la historia de Nirvana.

 

 

Decir que Very Ape es “más argentina que el Mate” no es un juego: es un reconocimiento de cómo la música viaja, se toca y se transforma, cómo un momento concreto puede resonar en un arte que trasciende fronteras, y cómo una canción breve puede contener universos enteros de emociones, referencias y homenajes velados que solo se revelan cuando alguien se toma el tiempo de mirar y escuchar más allá de la superficie.

 

En definitiva, Very Ape es una cápsula temporal de lo que fue esa noche en Buenos Aires: un encuentro de culturas, de ego y de música, donde la furia y la sensibilidad de Cobain encontraron resonancia en un riff, en un rey y en la historia de una banda argentina. Así se escriben las GRANDES HISTORIAS DE GRANDES CANCIONES, y así se recuerda que incluso las canciones más rabiosas y directas pueden ser también las más complejas y profundas.

 

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