En ocasiones, la cultura se mueve como una criatura mitológica: emerge desde las profundidades de la memoria colectiva y, con el estruendo de los viejos dioses, vuelve para recordarnos que el arte también es destino. Así llega a La Habana El Titán Kraken, un encuentro entre cine y rock que promete convertirse en una fecha tatuada en la cronología afectiva de América Latina.
El 5 y 6 de diciembre, la capital cubana será el escenario donde convergen una película, una banda y un legado que se niega a la quietud. El documental El Titán, dirigido por Alexander Giraldo y producido por Cine de Amigos, aterriza en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, mientras que Kraken, el histórico grupo colombiano, se presenta en concierto gratuito, reafirmando que su rugido sigue vivo. Dos jornadas que funcionan como un puente cultural entre Colombia y Cuba, tejidas con la fibra luminosa de quienes transformaron su vida en obra.
El Titán, la película: una vida que se canta una sola vez
El documental reconstruye la figura de Elkin Ramírez, líder, poeta y vocalista de Kraken, durante la grabación del que sería su último disco y su lucha contra un tumor cerebral. Lejos de la hagiografía, el filme propone un viaje íntimo por cuatro décadas de creación, mostrando los pliegues humanos, vulnerables y titánicos del artista que marcó para siempre el rock colombiano.
Estrenado mundialmente en el BAFICI y exhibido en Colombia en 2022 por circuitos alternos que desafiaron la hegemonía de las grandes salas, El Titán encontró su público de forma orgánica, impulsado por el magnetismo de la historia y el peso emocional de su protagonista. La película no solo documenta, sino que acompaña: es un recordatorio de que el arte también es resistencia y que la libertad, como dijo Elkin, se vive una vez para ser eterna.
Kraken: cuatro décadas navegando el fuego
Hablar de Kraken es hablar del ADN del rock colombiano. Fundada en Medellín en 1984, la banda consolidó un sonido propio cuando cantar rock en español no era la opción más cómoda, sino la declaración más valiente. Desde su debut en el Teatro Lux de Manrique ante 1200 personas, hasta su paso por escenarios en Estados Unidos, México, Argentina, Bolivia, Venezuela y Ecuador, el grupo atravesó fronteras con la fuerza de un pulso colectivo.
La voz de Elkin Ramírez, su liderazgo y su visión estética marcaron una época y a miles de seguidores que hoy continúan coreando cada verso. Tras su fallecimiento en 2017, Kraken siguió navegando, renovando su alineación sin perder la esencia que los convirtió en referentes del heavy metal latinoamericano. Su más reciente producción, Los pasos del Titán, y su gira europea de este año, confirman que el legado sigue en movimiento.
La Habana: escenario para un ritual cultural
La invitación del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y del ICAIC propone un gesto simbólico: dos noches consecutivas que celebran la memoria, el poder del arte y los lazos entre dos países que dialogan desde la música y el cine.
Programación:
5 de diciembre — Proyección de El Titán
Lugar: Casa de las Américas
Hora: 5:00 p. m.
6 de diciembre — Concierto gratuito de Kraken
Lugar: Calles 23 y 12
Hora: 10:00 p. m.
Este encuentro no solo abre rutas para nuevos mercados y audiencias; también conserva vivo el espíritu de Elkin Ramírez en uno de los centros culturales más emblemáticos del continente. Es una invitación a mirar hacia atrás sin nostalgia, hacia adelante sin miedo y al presente con la lucidez de quienes saben que cada nota, cada imagen y cada recuerdo pueden convertirse en acto de resistencia cultural.
El Titán Kraken es una constelación de memorias que vuelve a encenderse sobre el cielo de La Habana, recordándonos que el rock latinoamericano sigue escribiendo su propio mito.